En este blog sólo nos ocuparemos del "paradigma"
que pretenden enarbolar los sicarios de nuestro estado del bienestar: Irlanda.
Este pequeño país de poco más de 4 millones de habitantes no
es comparable en tamaño con países como nuestra querida España. A
Irlanda, (que ha recibido una rescate de más de 85 mil millones de euros), se le han
impuesto recortes mucho más laxos para llegar al "glorioso" 3% del
déficit y, para más datos, ese límite debe ser cumplido en 2015. Para 2012 el déficit
irlandés deberá llegar al 8,6% y la deuda pública ascenderá a 120% del PIB. Por
qué Irlanda no importa tanto y se le otorga más tiempo y menos rigor que a
España que tiene una deuda pública que este año llegará al 80% del PIB? Simple,
ni el tamaño de economía irlandesa ni la exposición de la Banca Europea (y
sobretodo de la alemana) es significativo (alrededor de 12 mil millones de
euros). En cambio, la exposición a la deuda española asciende a 270 mil
millones para la Banca Europea, de los cuales 140 mil millones están en manos
de los bancos alemanes. He aquí la respuesta al gran dilema español.
Sin embargo, parece que, a pesar de contar con más tiempo
para ajustar su gasto, en Irlanda no todo lo que brilla es oro. Con crecimiento
negativo durante el tercer y cuarto trimestres de 2011, Irlanda ha vuelto a
entrar en recesión y las perspectivas no son del todo halagüeñas para este
pequeño país. Para 2012 se estima que el PIB crecerá un 0,5%. Este
insignificante crecimiento desprecia el impacto que tendrá el ahorro de 3.800
millones de euros que aplicarán durante el año en curso. Entre las medidas a
adoptar, habrá una recaudación extra a través del aumento de impuestos (Por
ejemplo una subida del IVA del 21% al 23%, os suena?). Expertos estiman, sin
embargo, que el impacto llevará a Irlanda a decrecer un 0,7%. Incluso la tasa
de desempleo bajará 2 décimas, no por la creación de empleo sino porque parte
de la masa laboral emigrará o se anotarán a cursos de formación, excelente
forma de reducir la tasa. De crear empleo, ni noticias.
Hablar de Irlanda como ejemplo del modelo de neoliberal de
austeridad es insultar la inteligencia del ciudadano español y del resto de
Europa. Pero los cómplices del cuarto poder no claudican ni claudicarán en su
consigna Goebbelsiana de repetir adecuadamente una mentira hasta transformarla
en realidad.
La economía es tan simple como intrincada. Los perversos que
dictan el destino de nuestras vidas pretenden hacer de las variables económicas
un mecanismo de sometimiento, engañando sin cesar, abusándose del
desconocimiento y el egoísmo de una sociedad aburguesada.
Como dije anteriormente, no todo lo que brilla es oro.... ni
cerca está de serlo.