viernes, 6 de abril de 2012

Irlanda no es ningún ejemplo


En este blog sólo nos ocuparemos del "paradigma" que pretenden enarbolar los sicarios de nuestro estado del bienestar: Irlanda.

Este pequeño país de poco más de 4 millones de habitantes no es comparable en tamaño con países como nuestra querida España. A Irlanda, (que ha recibido una rescate de más de 85 mil millones de euros), se le han impuesto recortes mucho más laxos para llegar al "glorioso" 3% del déficit y, para más datos, ese límite debe ser cumplido en 2015. Para 2012 el déficit irlandés deberá llegar al 8,6% y la deuda pública ascenderá a 120% del PIB. Por qué Irlanda no importa tanto y se le otorga más tiempo y menos rigor que a España que tiene una deuda pública que este año llegará al 80% del PIB? Simple, ni el tamaño de economía irlandesa ni la exposición de la Banca Europea (y sobretodo de la alemana) es significativo (alrededor de 12 mil millones de euros). En cambio, la exposición a la deuda española asciende a 270 mil millones para la Banca Europea, de los cuales 140 mil millones están en manos de los bancos alemanes. He aquí la respuesta al gran dilema español.

Sin embargo, parece que, a pesar de contar con más tiempo para ajustar su gasto, en Irlanda no todo lo que brilla es oro. Con crecimiento negativo durante el tercer y cuarto trimestres de 2011, Irlanda ha vuelto a entrar en recesión y las perspectivas no son del todo halagüeñas para este pequeño país. Para 2012 se estima que el PIB crecerá un 0,5%. Este insignificante crecimiento desprecia el impacto que tendrá el ahorro de 3.800 millones de euros que aplicarán durante el año en curso. Entre las medidas a adoptar, habrá una recaudación extra a través del aumento de impuestos (Por ejemplo una subida del IVA del 21% al 23%, os suena?). Expertos estiman, sin embargo, que el impacto llevará a Irlanda a decrecer un 0,7%. Incluso la tasa de desempleo bajará 2 décimas, no por la creación de empleo sino porque parte de la masa laboral emigrará o se anotarán a cursos de formación, excelente forma de reducir la tasa. De crear empleo, ni noticias.

Hablar de Irlanda como ejemplo del modelo de neoliberal de austeridad es insultar la inteligencia del ciudadano español y del resto de Europa. Pero los cómplices del cuarto poder no claudican ni claudicarán en su consigna Goebbelsiana de repetir adecuadamente una mentira hasta transformarla en realidad.

La economía es tan simple como intrincada. Los perversos que dictan el destino de nuestras vidas pretenden hacer de las variables económicas un mecanismo de sometimiento, engañando sin cesar, abusándose del desconocimiento y el egoísmo de una sociedad aburguesada.

Como dije anteriormente, no todo lo que brilla es oro.... ni cerca está de serlo.

jueves, 5 de abril de 2012

Una Banca Publica es posible

Me gustaría hablar del expolio al que nos está sometiendo nuestra “querida” clase dirigente que con la ayuda inestimable de muchos medios de comunicación, intentan hacernos creer que la única opción que tenemos es “La Banca o el abismo”. España está sumida en un problema de imposible solución siguiendo por este camino al que muchos, equivocadamente, reconocen como Capitalismo. Yo le agregaría el “salvaje” o simplemente neoliberalismo, como a esta casta corrupta le gusta autodefinirse. Sólo me centraré en el crédito, sin más. No ahondaré en otras variables jurídicas y económicas necesarias para acompañar la buena salud de nuestra economía. En mi humilde opinión de economista licenciado ya hace mucho tiempo, la Banca Pública podría ser una buena opción para intentar hacer llegar el dinero del contribuyente al propio contribuyente. Eso es lo que yo denominaría solidaridad real. Lo público bien administrado no debe demonizarse, tildándolo de corrupto, burocrático e ineficiente. Puede construirse en beneficio de la sociedad. Algunos intentarán decir que ya existe a través del ICO, una falacia!, ya que este organismo no propone negocio bancario en todas sus dimensiones, sino a través de créditos limitados y la mayoría de las veces inalcanzables para Pymes y emprendedores. Está muy claro que la simple idea no sería del agrado de la Banca Privada puesto que toparía con un rival muy poderoso, el cual les obligaría a cambiar de actitud o perder negocio (muchos Bancos extranjeros podrían optar por irse de España). La economía debe estar al servicio de la gente y no al revés como sucede en los tiempos que corren. Una verdadera Banca Pública,  más asociada a Pymes, autónomos y retail, con sucursales  en todo el país, daría ese empuje necesario a la economía y obligaría a la Banca Privada a dar ese paso que no desean dar pero que tan poco esfuerzo les costó en la época de la burbuja inmobiliaria, cuando dos o tres Bancos prestaron de manera inconsciente e indiscriminada y todos salieron detrás para evitar perder sus “market share”. Necesitamos una Banca Pública fuerte, con presencia en toda España y en todos los productos bancarios (léase tarjetas, cuentas, seguros, etc.). Esa posibilidad de pérdida de negocio movilizará al sector privado y, al mismo tiempo, lo limpiará de entidades inservibles. Sólo quedarán los Bancos que apuesten por la economía española. Se comenzará a mover el dinero y permitirá una salida a muchas empresas que podrán mantener e, incluso ampliar, sus plantillas, manteniendo y mejorando la cantidad y calidad de la producción, la cual muy pronto se verá aún más afectada por la precariedad que resultará de seguir por este camino hostil.   Esta es sólo una propuesta que, aislada, no significa una solución a todos los problemas estructurales de España. Hay que dictar leyes y eliminar mucha burocracia que incentiven la inversión. Este puede ser un puntapié inicial que, además de reactivar la economía, dará al gobierno que lo lleve a cabo, cierta tolerancia que hoy ningún Partido Político posee. Una apuesta valiente y de oposición frontal al sistema actual pero no olvidemos que el dinero no sabe de sentimientos. Si España demuestra crecimiento, todos los mercados a medio plazo estarán dispuestos a invertir en nuestra economía (deuda pública e inversiones)