jueves, 5 de abril de 2012

Una Banca Publica es posible

Me gustaría hablar del expolio al que nos está sometiendo nuestra “querida” clase dirigente que con la ayuda inestimable de muchos medios de comunicación, intentan hacernos creer que la única opción que tenemos es “La Banca o el abismo”. España está sumida en un problema de imposible solución siguiendo por este camino al que muchos, equivocadamente, reconocen como Capitalismo. Yo le agregaría el “salvaje” o simplemente neoliberalismo, como a esta casta corrupta le gusta autodefinirse. Sólo me centraré en el crédito, sin más. No ahondaré en otras variables jurídicas y económicas necesarias para acompañar la buena salud de nuestra economía. En mi humilde opinión de economista licenciado ya hace mucho tiempo, la Banca Pública podría ser una buena opción para intentar hacer llegar el dinero del contribuyente al propio contribuyente. Eso es lo que yo denominaría solidaridad real. Lo público bien administrado no debe demonizarse, tildándolo de corrupto, burocrático e ineficiente. Puede construirse en beneficio de la sociedad. Algunos intentarán decir que ya existe a través del ICO, una falacia!, ya que este organismo no propone negocio bancario en todas sus dimensiones, sino a través de créditos limitados y la mayoría de las veces inalcanzables para Pymes y emprendedores. Está muy claro que la simple idea no sería del agrado de la Banca Privada puesto que toparía con un rival muy poderoso, el cual les obligaría a cambiar de actitud o perder negocio (muchos Bancos extranjeros podrían optar por irse de España). La economía debe estar al servicio de la gente y no al revés como sucede en los tiempos que corren. Una verdadera Banca Pública,  más asociada a Pymes, autónomos y retail, con sucursales  en todo el país, daría ese empuje necesario a la economía y obligaría a la Banca Privada a dar ese paso que no desean dar pero que tan poco esfuerzo les costó en la época de la burbuja inmobiliaria, cuando dos o tres Bancos prestaron de manera inconsciente e indiscriminada y todos salieron detrás para evitar perder sus “market share”. Necesitamos una Banca Pública fuerte, con presencia en toda España y en todos los productos bancarios (léase tarjetas, cuentas, seguros, etc.). Esa posibilidad de pérdida de negocio movilizará al sector privado y, al mismo tiempo, lo limpiará de entidades inservibles. Sólo quedarán los Bancos que apuesten por la economía española. Se comenzará a mover el dinero y permitirá una salida a muchas empresas que podrán mantener e, incluso ampliar, sus plantillas, manteniendo y mejorando la cantidad y calidad de la producción, la cual muy pronto se verá aún más afectada por la precariedad que resultará de seguir por este camino hostil.   Esta es sólo una propuesta que, aislada, no significa una solución a todos los problemas estructurales de España. Hay que dictar leyes y eliminar mucha burocracia que incentiven la inversión. Este puede ser un puntapié inicial que, además de reactivar la economía, dará al gobierno que lo lleve a cabo, cierta tolerancia que hoy ningún Partido Político posee. Una apuesta valiente y de oposición frontal al sistema actual pero no olvidemos que el dinero no sabe de sentimientos. Si España demuestra crecimiento, todos los mercados a medio plazo estarán dispuestos a invertir en nuestra economía (deuda pública e inversiones)

1 comentario:

  1. Creo que somos muchos los que opinamos como tú, que es necesaria una banca que apueste por la economía real y haga inversiones en activos productivos y no financieros. Tarde o temprano tendrá que hacerse porque los bancos no están teniendo el papel dinamizador de la economía que deberían.
    Saudos cordiales.

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